ÁREA SOCIAL PERSONAL: Englobamos las características de niños de 0 a 8 años que permiten al niño establecer interacciones sociales significativas como las siguientes: interacción con los adultos, expresión de sentimientos, autoestima, interacción con los iguales y la desenvoltura.
ÁREA ADAPTATIVA: Observamos tanto las habilidades de auto-ayuda como las relacionadas con sus tareas, como vestirse, alimentarse, etc. Y las tareas de auto-ayuda más completas estarían relacionadas con la atención visual y auditiva, la responsabilidad personal y el aseo.
ÁREA MOTORA: Se observa la capacidad que tiene el niño para usar y controlar sus músculos, es decir el desarrollo motor fino y grueso. Dentro de este área encontramos el control muscular (relacionado con el sentarse), la coordinación corporal, en este apartado se incluye rodar por el suelo, tirar y recoger objetos… otro apartado sería la locomoción, que empezaría por la repta y el gateo y continúa con andar, correr, saltar, subir y bajar escaleras… Dentro del el apartado motor fino, encontramos el coger y lanzar objetos, ensartar cuentas (meter aros en un palo, encajar cajas dentro de otras… ), pasar paginas, doblar un papel y por ultimo coger un lapiz.
ÁREA DEL LENGUAJE: Se subdivide en dos grandes áreas:
área receptiva y
área expresiva. Este área se divide en lenguaje en lenguaje receptivo y expresivo.
-Lenguaje receptivo. Evalúa la discriminación, reconocimiento, y comprensión de sonidos y palabras, así como la información recibida a través de gestos, signos, etc.
-Lenguaje expresivo. Evalúa el conocimiento y capacidad del niño para usar reglas gramaticales sencillas y expresiones con significado.
ÁREA COGNITIVA: Mide las habilidades y capacidades de naturaleza conceptual. Las conductas que se evalúan en este área son las siguientes:
la discriminación perceptiva: incluye la exploración de su cuerpo y de los rasgos faciales, así como los rasgos relacionados con el tamaño y la forma de los objetos.
la memoria: mide la capacidad de recuperar información.
razonamiento y habilidades académicas: evalúa las habilidades de pensamiento como identificar y resolver problemas sencillos de la vida cotidiana, además se incluyen las habilidades de buen rendimiento en la escuela como la lectura, escritura y las matemáticas.
El desarrollo conceptual: evalúa las capacidades para agrupar objetos similares e identificar semejanzas y diferencias y establecer las propiedades de los objetos.